General
Rodríguez, 12 de abril de 2010.-
Sra. Presidente del HCD
de General Rodríguez
Concejal Griselda Saissi
De mi mayor consideración:
Tal como le expusiera verbalmente en su despacho de la Presidencia
del Honorable Concejo Deliberante el jueves 8 del corriente
en presencia del Secretario de ese cuerpo, Sr. Roberto L..
Martínez -cuando acompañada por el Dr. Raúl
Alfredo Roldán concurrí para solicitar por escrito
el otorgamiento de la licencia anual ordinaria correspondiente
a los ejercicios 2008 y 2009- desde hace aproximadamente un
año a esta parte vengo siendo víctima del hostigamiento
y acoso personal –sin soslayar aspectos que pueden llegar
a convertirlos en acoso sexual- que reiterada y persistentemente
ha venido ejerciendo el Sr. Diego Martín Ghirardi y
que ante el tenor y metodología de las agresiones motivaron
que recurriera a la UFI Nro 13 con asiento en la ciudad de
Luján, dando origen a una Inspección Penal Preparatoria
y haciéndolo responsable de cualquier situación
que me pudiera acontecer en el ámbito laboral o personal
En esa oportunidad le hice entrega de copia de la citada denuncia.
Como le expresé el pasado jueves 8 de abril, ese acoso
personal produjo serios trastornos en mi salud, provocando
temores y angustias nunca antes experimentados y derivó
en difíciles situaciones de orden familiar, al tiempo
que demandaron requerir la asistencia de profesionales médicos
para sobrellevar tan penosos momentos.
En
el marco de ese hostigamiento o acoso personal llevado a cabo
por tan siniestro personaje cuando ejercía en el Departamento
Ejecutivo de la Municipalidad de General Rodríguez
el cargo de Subsecretario de Gobierno, Cultura, Educación
y Turismo –de similar nivel a la Subsecretaría
Legal y Técnica, cargo que desempeñé
hasta el 12 de marzo del corriente año- comenzó
a esbozarse como un “apriete político”
cuando durante el proceso que culminó con la suspensión
del Intendente Marcelo Coronel, recibí el llamado telefónico
del agresor comunicándome la posibilidad de que fuera
designado “Secretario” y proponiéndome
trabajar bajo su dependencia y ante mi negativa no tuvo escrúpulos
en pretender amedrentarme diciéndome que lo pensara
bien porque tengo una hija.
Comprenderá
la Sra. Presidente que luego de todo lo ocurrido dentro y
fuera del ámbito municipal y del inicio de las acciones
judiciales a las que hice referencia –y de cuya denuncia
le dejé copia- resultaba y resulta totalmente imposible
continuar trabajando en el mismo ámbito que el agresor
sin resignar mi dignidad y sin poner en serio riesgo mi integridad
física y psicológica.
Producido
el reemplazo del Intendente Municipal Jorge Marcelo Coronel
por el Intendente Interino Concejal Juan Pablo Anghileri,
aquella posibilidad de que ocupara un cargo de Secretario
se convirtió en realidad cuando el Sr. Diego Martín
Ghirardi fue designado Secretario de Gobierno y entonces aquel
acoso personal se transformó súbitamente en
“persecución laboral y política”,
comenzando por decretar mi cese como Subsecretaria Legal y
Técnica mientras me encontraba haciendo uso de la licencia
correspondiente al ejercicio 2007, medida con la cual debía
retornar a mi cargo de Jefe de Departamento en el Honorable
Concejo Deliberante.
Como
también le expresé personalmente, la posibilidad
inmediata de tener que enfrentarme casi a diario con mi agresor,
que cumple funciones en el mismo edificio en que funciona
el Honorable Concejo Deliberante, podía llegar a minar
mi estado emocional y mi salud psíquica, razón
por la cual solicité a la Sra. Presidente que al vencimiento
de la licencia del año 2007 –actualmente en goce-
se me concedieran las licencias de los años 2008 y
2009 con la esperanza de que el paso de los 56 días
que me corresponden fueran aquietando las aguas y pacificando
los espíritus.
Debo
decirle Sra. Presidente que la creí sincera cuando
en el transcurso de la entrevista fue Ud. quien me propuso
que me tomara alguna licencia, pero debo hoy plantear mis
dudas sobre su sinceridad atento lo ocurrido con posterioridad
y analizar detenidamente su pregunta referida a si quería
realmente trabajar en el Concejo Deliberante y la clara advertencia
de revisar mi actuación previa como consecuencia de
una denuncia supuestamente formulada por el Sr. Chiminelli
relacionada a un procedimiento judicial ya concluido que no
afectó en nada mi prestación de servicios y
menos aún puede afectarme de aquí en adelante.
Sorprende
que asegure la Sra. Presidente que habrá de revisar
mi actuación con fundamento en la denuncia que supuestamente
habría formulado el Sr. Chiminelli, cuando tanto Ud.
como el resto de los integrantes del Concejo Deliberante han
guardado absoluto silencio respecto de la situación
de un concejal que se encuentra procesado por ante la UFI
Nro 4 de Mercedes (IPP 109048) y existe en trámite
una causa disciplinaria ante el Honorable Tribunal de Disciplina
del Colegio de Abogados de Mercedes, lo que debería
dar lugar al procedimiento dispuesto por el artículo
255 de la Ley Orgánica de las Municipalidades.
Confieso
que salí de la reunión del jueves 8 de abril
pensando que la Sra. Presidente no se prestaría a integrar
el entorno organizacional que posibilitara a quien intentó
destruir mi reputación, molestó a mi entorno
familiar y perturbó el ejercicio de mis tareas, minar
definitivamente mi capacidad psicológica y quizás
lograr que me vea obligada a abandonar el ámbito en
el que me desempeño desde hace casi dieciocho (18)
años, con una foja de servicios intachable.
Lamento
tener que expresar en esta instancia que creo haberme equivocado
y que aparentemente la Sra. Presidente también forma
parte de ese entorno organizacional que busca amedrentarme,
minar mi equilibrio emocional y lograr mi desvinculación
de esta administración comunal mediante la negación
de mis derechos y la amenaza de investigaciones o sumarios
inoficiosos, colocándome como suele decirse en “la
boca del lobo”.
Mi
pedido de licencia de los ejercicios 2008 y 2009 presentado
el jueves 8 de abril fue inmediatamente resuelto por Ud. mediante
Decreto Nro 432/2010 del viernes 9 de abril firmado también
por el Secretario Roberto L. Martínez, negándome
el goce de un legítimo derecho que me otorga la Ley
11.757 y que abarca ambos ejercicios conforme jurisprudencia
del Honorable Tribunal de Cuentas en el Expte 4050-11.901/02,
referido al pago de las vacaciones no gozadas por el ex Contador
Municipal Luis María del Carre.
Los
fundamentos de razones de servicios utilizados por la Sra.
Presidente para denegar mi pedido si solo pertenecen a su
autoría resultan de una absurdidad total teniendo en
cuenta que el otorgamiento de las licencias que legítimamente
me corresponde gozar en nada obstaculiza el normal y correcto
funcionamiento del Concejo Deliberante puesto que hace más
de cinco (5) años que no presto servicios en el mismo,
que en la actualidad existe otra agente municipal que se desempeña
interinamente en mi cargo de Jefe de Departamento y mi temporaria
ausencia durante 56 días no puede afectar el accionar
de dicho cuerpo colegiado. Pero a la luz de los acontecimientos
puede llegar a considerarse que la utilización de los
fundamentos esgrimidos por la Sra. Presidente forma parte
de la estrategia del entorno organizacional al que antes he
aludido, con lo que se me ocasiona un perjuicio no solo laboral
sino también personal y fundamentalmente en el orden
de mi integridad física y psicológica.
A
esto no resultaría ajena la forma utilizada por la
Sra. Presidente para notificarme la denegatoria, incurriendo
en flagrante incumplimiento a las normas administrativas que
impone la Ordenanza General 267 y violando mi integridad y
mi intimidad al hacerme llegar la noticia entregando una copia
simple del decreto denegatorio a un vecino –el Pastor
Evangélico Pardo- quien no tenía por qué
tomar conocimiento de mi situación laboral.
Reitero
Sra. Presidente que su accionar aparece como íntimamente
vinculado al implementado por el Departamento Ejecutivo a
partir del accionar del Sr. Diego Martín Ghirardi,
transformando en una persecución política lo
que comenzó como un hostigamiento y acoso personal
con posibles connotaciones sexuales y por ello su negativa
a concederme las licencias no gozadas de los años 2008
y 2009:
1.-
Constituye un incumplimiento a disposiciones legales vigentes,
que en los términos
del artículo 241 de la Ley Orgánica de las Municipalidades
puede considerarse un acto personal de la Sra. Presidente
y del Sr. Secretario del Honorable Concejo Deliberante y como
tal traer aparejada la obligación de resarcir por los
daños y perjuicios que llegara a ocasionarme.
2.-
Como acto personal puede traer aparejada la responsabilidad
política, civil, penal y
administrativa en los términos del artículo
242 de la misma ley.
3.-
Al negar la licencia con absurdos fundamentos me obliga a
concurrir en lo inmediato
a prestar servicios en el mismo edificio y en un ámbito
íntimamente vinculado al que se encuentra a cargo del
agresor –sin soslayar la posibilidad de que la Sra.
Presidente integre con activa participación el entorno
organizacional- con la posibilidad de continuar sometida a
un peligroso hostigamiento o acoso que ya excede de lo personal,
para convertirse en psicológico y político,
en detrimento de mi integridad.
Como
consecuencia de todo lo que vengo soportando desde hace aproximadamente
un año y como ya he dicho y le he comentado, he tenido
que recurrir a la asistencia de profesionales médicos
y a partir del tremendo golpe emocional que me produjo la
negativa de su parte a concederme las vacaciones no gozadas
y la absurda e ilegal forma en que se me comunicó dicha
negativa –dando previo conocimiento a integrantes de
mi vecindario- he visto profundizadas mis afecciones como
consecuencia de lo cual fui asistida por la Dra. Roxana Andrea
Granato, Médica Psiquiatra, quien me ha indicado LICENCIA
LABORAL INSTITUCIONAL, otorgándome licencia por el
término de 30 días, extendiendo la certificación
médica que en el día de la fecha he entregado
en la Dirección de Recursos Humanos y de la cual acompaño
copia en este escrito para su directo conocimiento.
.
“
Para un guerrero no hay secretos íntimos, no hay una
mirada de los otros, sólo hay certezas y confianza
ciega en sus pares…he sido vulgar y miserable en mi
suerte…(S.V)” |