| VIOLENTA
GRESCA EN BOLICHE
Patovicas y clientes resultaron con graves heridas al ser embestidos
por un vehiculo en la puerta de Gondwana a las 9,15 de la mañana.
Pasadas
las 9 de la mañana del domingo 14 de agosto.
Y a pesar de que el sol ya ilumina a pleno a los "madrugadores"
de la ciudad, en el boliche ubicado en Ricardo Balbin y Pedro Whelan
"la noche mas larga del oeste" continua como desde hace
ocho horas.
Sin
embargo, adentro, aquella claridad no es percibida ni concebida
por aquella multitud sumergida en un torbellino de musica ensordecedora,
alcohol y neblinosa nube de humo.
De
tanto en tanto el publico mira ya indiferente la enesima gresca
entre extraviados parroquianos, cuyos protagonistas pueden ser hombres
entre si, o enajenadas mujeres entre si, invitados a retirarse con
la "gentileza" y "cortesia" propias de los "patovicas";
un "show" que de repetido ya aburre y ni siquiera llama
la atencion.
Pero
en esta mañana, una de aquellas pugilisticas escenas tiene
un desenlace dramatico: un ocasional cliente, Sixto Cuevas, domiciliado
en Lujan huye despavorido de los tres "patovicas" del
boliche intentando alcanzar su vehiculo, un VW Vento color gris;
en medio de la batalla campal lo acompañan su hermano, y
otros amigos, tan interesados como el de alejarse del lugar.
Lo
que sigue es el triunfo de la demencia y la violencia, cuando el
VW Vento comienza a embestir a amigos y enemigos por igual; como
maniquies desarticulados yacen en el pavimento cinco personas inmovilizadas
y perturbadas por el dolor: Rene Ricardo Guillermo (37) y Pablo
Andres Enrique (33), el primero con sus piernas quebradas y el segundo
con heridas que acompañaban a Cuevas y el personal de custodia
del boliche: Sergio Duarte (38), con lesiones graves en sus piernas,
domiciliado en General Rodriguez; Eduardo Tevez (52) domiciliado
en Moreno con conmocion cerebral y Roberto Orellana (46) golpes
en el cuerpo: piernas, pecho y espalda.
El
enloquecido griterio logra traspasar el sopor obnubilado de algunos
concurrentes del interior del boliche y de pronto "la noche"
se termina bruscamente, y literalmente son empujados hacia el exterior,
hacia el cuadro de espanto... pronto estaran las ambulancias, policia
y bomberos; pronto quedara en evidencia que "la noche"
tiene alli su zona liberada, donde no le alcanzan fastidiosas vedas
de horarios e irritantes "leyes secas".
Fuera,
la escena es de panico, cinco personas permanecen inmoviles o se
retuercen de dolor; una puerta arrancada del vehiculo de Cuevas
es el unico vestigio material que queda como pavoroso testimonio
de la feroz riña.
Tras
su huida, el abogado de Cuevas anuncio que se presentaria espontaneamente
ante la UFI Nº 13 de Lujan, como lo hizo, el primer dia habil.
El
secretario de Inspeccion General, Sr. Gerardo Adrian Flores, el
mismo que amenazo estar dispuesto a "afilar los cuchillos"
para erradicar algunas malsanas costumbres de los periodistas como
las de opinar libremente, no ha dado explicaciones de porque permite
que un lugar bailable permanezca abierto, expendiendo bebidas alcoholicas
y permitiendo el ingreso de menores fuera de los horarios establecidos.
El
Director de Seguridad tampoco ha dado explicacion alguna del grave
hecho.
Solo
el intendente lo ha mencionado en su acostumbrado dialogo con algunos
periodistas de los dias martes, anunciando que las camaras de seguridad
ubicadas frente al boliche "estaban dirigidas hacia otro lado";
sin hacer referencia a las que por ley deben contar este tipo de
establecimiento.
El
silencio complice del poder politico, esclavo de intereses ajenos
al bienestar comun y a la legalidad que deben imponer como autoridades
evidencian una inexcusable e irresponsable connivencia de cuyas
consecuencias deberan hacerse cargo
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