| LA
ESTRATEGIA PARA CONTINUAR EN MANOS ARGENTINAS Y SALIR DEL AHOGO
FINANCIERO
La Serenísima aplaza su deuda a 2018
La empresa había negociado su venta a un grupo extranjero.
Sus dueños decidieron seguir adelante pero con una reestructuración
de deuda.
La
Serenísima presentó su plan de reestructuración
de deuda tras estar cerca del default a mediados de este año
o venderse a un accionista extranjero. Ofreció aplazar el
pago de un bono que vence en 2012 a 2018 y un pago inmediato de
u$s 11 millones para endulzar a los acreedores. Así la compañía
láctea más grande del país proyecta ganar oxígeno
financiero y sus dueños argentinos, la familia Mastellone,
y el fondo de inversión Dallpoint no verse obligados a vender
sus acciones para conseguir capital.
Con
la asesoría del banco Merrill Lynch, La Serenísima
le presentó ayer su propuesta para seguir mayoritariamente
en manos argentinas.
El
ahogo financiero surgió poco antes de las elecciones del
28 de junio cuando trascendió que la firma negociaba la posibilidad
de vender sus activos a la francesa Danone, que ya controla sus
negocios de postres y yogures. El control oficial de precios a productos
sensibles como la leche fluida y la caída del valor internacional
de la leche en polvo puso en peligro un pago de deuda de mediados
de año.
Ante
el trascendido y a pocos días de las elecciones, distintos
actores del Gobierno manifestaron su disgusto con que una empresa
emblemática como La Serenísima pase a manos extranjeras.
Hasta el por entonces candidato a diputado Néstor Kirchner
fue a la planta de General Rodríguez y ofreció de
parte de la presidenta la ayuda que sea necesaria. Se especuló
con un préstamo de la Anses.
Desbordada
por la estridencia mediática, La Serenísima bajó
el tema y pagó con fondos propios la cancelación de
intereses del bono a la semana de las elecciones del 28 de junio.
Ya
con la intención de no buscar socio capitalista, contrato
a Merril Lynch para reestructurar parte de su pasivo.
Lo
más significativo es que aplaza a 2018 unos u$s 167 millones
de un bono que vence en 2012. Le suma un pago en efectivo de u$s
11 millones como lograr la aceptación de sus bonistas.
Luego
de tantas idas y vueltas, el año no cierra tan mal para La
Serenísima. A septiembre ganó $12,8 millones luego
de tres años consecutivos de pérdidas. Ofrece más
productos sin regulación oficial y con más valor agregado
como leches especiales y quesos más caros. Y por otro lado,
la tonelada de leche en polvo de exportación pasó
de u$s 1800 en plena crisis internacional a los actuales u$s 3000.
Para 2010 se espera otra suba a u$s 3500.
Ahora
resta la aceptación de los tenedores de bonos. La empresa
espera cerrar el acuerdo entre los últimos días de
este año y los primeros del próximo.
www.criticadigital.com,
12.12.2009 |