Los
pasajeros en direccion a Lujan que miraran hacia la derecha,
apenas advertirian que ese abigarrado grupo de edificaciones
que pugnaba esforzadamente por surgir de esa monotona chatura
era un verdadero y autentico poblado llamado General Rodriguez.
Edificios
publicos, hogares y comercios se encuentran incluso desparramados
entre amplas parcelas de baldios y asi todo, esas 1000 almas
que lo componen, españoles, italianos, vascos, irlandeses
y criollos ya tienen un acendrado sentimiento por su tierra
y su pertenencia a ella; es su pueblo y asi lo proclaman.
Orgulloso
de sus tambos y estancias; silencioso y pacifico, casi tan
monotono como la Pampa que lo circunda... aunque no tanto...
Aun
se hablaba del horrendo crimen del cura parroco, R.P. Luis
Gomez Duque, asesinado por su propio hermano en la misma
parroquia, aquella funesta noche del 5 de enero, harto de
sus sermones ante sus aventuras amorosas de las que no titubeaba
complacer en el mismo hogar dentro de la parroquia.
Las bonachonas gentes observaban dia a dia las obras de
la torre del templo que cobijaria la tercera campana y el
anhelado reloj que marcaria las lentas horas de aquel calmoso
pero firme progreso de aquellas otros 4 mil vecinos desperdigados
en el campo.
Una
atmosfera de sosiego y quietud apenas quebrada por el canto
de los pajaros, el metalico choque de los tarros lecheros
y el ruidoso paso del tren...
Hasta
que ese dia de fines de marzo de 1909 un pavoroso y aterrador
estruendo desgarra en kilometros aquella placida bonanza,
¿un trueno en aquel despejado y caluroso dia? ¿se
ha derrumbado la torre de la parroquia? o ¿acaso
se trata de algun portentoso y desconocido fenomeno nunca
antes visto u oido? ¿Es la colera divina por el sacrilego
crimen del cura que se abate sobre este pueblecito? Por
si acaso, las matronas se santiguan y elevan sus ojos al
cielo invocando la benevolencia celestial...
Una
nube de polvo y humo apunta su origen, no lejos, al parecer,
de la estacion de trenes, ¿ha explotado alguna locomotora
quizas? ¿quien sabe algo?
Pronto
las corridas se dirigen, efectivamente, hacia aquel punto
y pronto comienzan a congregarse las gentes en torno de
una catastrofe... un insolito choque de dos trenes donde
se habla hasta de muertos...