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| El
día de la muerte de Trueba
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Las
exequias de don José Emiliano Trueba, acaso
el último de los caudillos. Fallecido el 13
de julio de 1933 a la edad de 50 años dejarán
por siempre una marca indeleble en el pueblo de General
Rodríguez que masivamente se congrega en la
plaza y frente a la iglesia para rendir su último
adiós a quien tantas veces la ha cruzado como
comisionado y diputado, como intendente y hombre público.
Nunca
antes se había visto en General Rodríguez
semejante multitud y exteriorizaciones de duelo popular,
a su sepelio asistieron el doctor Honorio Pueyrredón,
ex legisladores y otras personalidades. El día
anterior, se había hecho presente en el velatorio
el ex presidente de la Nación, Marcelo T. de
Alvear.
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| Los
restos de Trueba llegan a su morada definitiva, mientras
los avatares políticos se desvanecían
en el tiempo, quedaban las obras públicas...
y el sereno e imperturbable pastar de las vacas, el
arreo de los paisanos ...la vuelta a las actividades
y preocupaciones cotidianas, empero, desde entonces
y gracias a su labor, este pueblo empezaría a
crecer y rodear este desolado cementerio extendiéndose
mucho más allá, como si fuera un emocionado
abrazo con que rindiera tributo a sus fundadores |
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Durante
el segundo año de gobierno municipal propio, el 21 de mayo
de 1882, quedó habilitado el cementerio local.
Antes
de esa fecha, las inhumaciones se efectuaban en el cementerio
de Luján. Hechos los estudios para la ubicación del cementerio
y amojonado el terreno en 1882 por los señores municipales
Juan Montañac y Esteban Peralta, se dispusieron los trabajos
de construcción de parte del tapial y colocación de un portón
a cargo del contratista Antonio Valsangiacomo, que dio comienzo
a los mismos con anterioridad al 16 de marzo de 1882.
De
acuerdo al Libro de Defunciones existente en la entonces Capilla
de Nuestra Señora del Carmen correspondiente a 1882, a folios
1, se consigna la primera acta: «El 20 de mayo de 1882, falleció
Domingo Bouchée de 74 años de edad, nacionalidad francesa,
por muerte repentina» siendo refrendada el acta por los testigos
Paulino Dastugue y Esteban Citral, registrándose la firma
del Capellán Domingo Marini. Se iniciaba de esta manera el
Registro de Defunciones. |
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Es
exactamente el 27 de febrero de 1915, a horas de la inauguración
oficial del majestuoso panteón de la Sociedad Española |
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