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Podrían ser todas e incluso otras. Pero lo concreto
es que uno sentía estando frente a él; a un
tío compinche, admirado, respetado y por eso, uno le
<bankaba> las diferencias, o- ataques de <caspa>
que le daban al cuestionarlo y por cuya bronca, siempre se
le <disparaban> sermones apasionados, pero, desde nuestro
mismo lugar y código, permitiendonos eso, reencontranos
en el futuro y –siempre-, desde la bonomía, reconocimiento
mutuo, como si nada hubiera pasado.
Se
lo sentía un padre; porque se percibía que sabía
desde el fondo de nuestra historia; quienes somos, cómo
pensamos, que nos faltaba y cómo lograrlo y cómo
tál; dedicó su vida a asegurarnos la libertad.
Podría
ser un abuelo; por que nos reconocia insolentes o- intolerantes,
con aquello que el más amaba, su hija de la madurez,
la novel democrácia.
No
obstante –aunque- calentón, siempre estaba afable
y dispuesto a orientar nuestros impulsos solidarios o nuestra
desordenada valija de ideales. Primero la Nación y
sus Instituciones, en el centro el ciudadano, con todos lo
derechos y garantias de la constitucion, pero, para el disenso
intelectualmente honesto. Pero, tambien cómo a un abuelo
pícaro,se lo intuía provocador de nuestros ideales,
sentía- placer al acariciar nuestra juventud idealista
marcando el límite entre lo posible y conveniente para
el momento. Desde su naturaleza componedora y, quizás
por que en nuestros <brios> se reciclaban sus errores
de juventud; con destreza de gimnasta sabía sortear
la provocación dialéctica, muchas veces con
más contenido perverso o- declamatorio que ideas concretas.
Fué experto militante de sus convicciones repúblicanas
y predicador incansable de la necesidad de construir un Pais
para todos y en el que la democrácia tuviera un valor
colectivo.
R.A
; República Argentina.
R.A
; Raúl Alfonsín.
Curiosa
coincidencia.
Dos
nombres propios y una sola abreviatura.
La
República; Ya estaba comprometida a cuidarlo y garantizarle
la libertad desde el Preámbulo y hasta el fin de los
tiempos.
Raúl
Alfonsín; naciendo para re-asegurarla, tres años
antes que comenzara nuestro período más decadente
en lo institucional, los años 30´.
Solo
había que esperar.
Parece
poco?
sí,
pero, no lo es.
R.A.
; Fué la marca registrada perfecta en aquella primavera
que nos llenó de aire los pulmones, para no llorar
de emoción, cada vez que escuchabamos el Preambulo
de la Constitución, anunciándonos que la tiranía
<debía> terminar y la República re-nacer.
R.A.;
La República resistió; generó y nos <presentó>
el antídoto para tanta desidia, indolencia y descarada
impunidad.
R.A.;
Raúl Alfonsín, el tío, el padre o el
abuelo, que nos <cacheteó> desde el palco de
la esperanza con sus convicciones republicanas, hasta que
lo entendimos. El <por algo será>, era el último
simplismo y acto de indiferencia por la suerte del otro que
la República y Justicia de la Nación toleraban.
R.A,;
La Répública inspiraba el NUNCA MÁS,
recuperabamos la libertad psiquica y nos desprendíamos
del estigma social por usar pelo largo, barba o sombrero de
copa. Volvíamos a ser libres.
R.A;
Raúl Alfonsin, genera las condiciones para someter
a Juicio Oral y Público, bajo las Garantias de la Nación
y Derecho a Defensa en Juicio; a tiranos mesiánicos,
ladrones, violadores, secuestradores, temerarios varios y
a psicópatas asesinos organizados en las estructuras
de Nación.
R.A;
La República saluda erguida y vestida de fino lino
blanco, al mundo occidental y cristiano. Estaba restaurada,
reivindicada y en paz.
El
resto es conocido y opinable.
R.A;
República Argentina
R.A;
Raúl Alfonsín
Curiosa
coincidencia.
Dos
nombres propios y una sola abreviatura.
Pero,
dos nombres que generan tantas opiniones y pasiones, como
hombres la habitamos o- amamos, lo conocimos o- sabemos quien
fue.
R.A;
República Argentina
Geografía
generosa, habitada por personas tán eclécticas
cómo contradictorias. Lugar dónde habita la
gente que amo, dónde están mi casa y mi perro.
R.A;
Raúl Alfonsín, un hombre decente, un demócrata
y un ex Presidente que conocí, mire a los ojos y –pude-
intuírle su lealtad a la Nación.
R.A;
República argentina
Una
pasión que no se extinge.
R,A;
Raúl Alfonsín
Murió
y con él, mi generación despide la juventud…
a
un tío, padre o abuelo, es igual porque;
cada
vez que en nuestra vida personal nos ocurre algo así,
nunca más somos los mismos.
Muchachos…
se acabó el boludeo.
<…con
la democracia se come, se cura y se educa…..>>>>>
Para
eso nació
Para
eso vivió
Y
en eso estaba cuando murió.
Podremos
mantener y hacer cumplir la consigna..?
Ya
no sómos jóvenes… estamos grandes.
Aprendimos..?
Por
Carlos Valdevenito, marzo 31 de 2010
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