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TEATRO
Valeria Deguiz describe su participacion en la obra "Colgadas
de L'horca"
Valeria
Deguiz es una talentosa joven, a punto de recibirse de psicologa
que integra el Grupo Crisalida que presento la obra "Colgadas
de L'horca", una muestra psicodramatica a cargo de Juan C.
Garcia Castañeda, en el Teatro Tirsod e Molina, Espinosa
1020 de Capital Federal el 29 de noviembre.
Se
trata de recrear personajes reflejados por Federico Garcia Lorca
en sus obras y desarrollar actividades psicodramaticas, trabajando
sus propios conflictos, a traves de sus personajes literarios.
Valeria
es ademas artista plastica, dedicada especialmente a decorar y diseñar
muebles en base a su inspiracion y sus estudios de bellas artes.
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Colgadas
de L'horca es una creación colectiva, fruto del trabajo de
exploración corporal, psicológica y dramática
del segundo nivel de la Formación en Psicodrama.
Al
finalizar el primer nivel a cada integrante se le asignó
un personaje de García Lorca sobre el que tendría
que investigar durante el siguiente año. Este personaje correspondería
a lo que Jung llama la La Sombra, o sea, aquellos aspectos no conocidos
o poco desarrollados de la personalidad.
Se
investigó corporalmente las formas de expresión de
cada personaje, sus tensiones internas, su dramática y esto
se espacializó en escena.
Colgadas
de L'horca no tiene un texto escrito, sino que parte de esta exploración
que cada integrante hace en cada momento, por lo que trabajamos
desde la improvisación, desde las emociones que atraviesan
a cada dramatizador, permitiendo explorar al individuo en lucha
frente a una autoridad represora, muchas veces ciega, a menudo destructiva,
que se encuentra dentro o fuera de si mismo...
Partiendo
desde una estética del melodrama, los espectadores pueden
ver en escena cómo se construye un personaje, desde lo corporal,
lo psicológico y lo dramático, así como las
técnicas que se utilizan para lograrlo. Finalmente el momento
del soliloquio nos muestra al dramatizador enfrentándose
a las enseñanzas que este trabajo psicodramático produce
en él. Esto desencadena una identificación en el público,
que deja de ser mero receptor para vivir en si mismo la dramática
presentada. |