| BAJO
TU MIRADA...
La
tarjeta personal de Bruno Quintana no incluye numeros telefonicos,
ni direcciones, ni correos electronicos.
Apenas si lleva el nombre y el cargo: presidente del Jockey
Club Argentino.
Quintana
es un hombre elegante.
Llama a los mozos por su nombre de pila y su despacho esta
presidido por un cuadro de Carlos Pellegrini y adornado con
libros franceses de lomos gastados.
Son los mismos que leian sus antepasados, señores de
baston y galera que regian os destinos de una Argentina que
queria parecerse a Paris.
El
Jockey sigue siendo un club de hombres con apellidos patricios,
pero el monopolio del mando ya no les pertenece.
Otros
de menor alcurnia ocupan la Casa Rosada y el ultimo presidente
socio del club -Fernando de la Rua- abandono el poder con
premura poco elegante.
Por Nicolas Cassese, Revista Noticias,
7 de mayo de 2005 |