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"Despues
del funebre accidente ocurrido a la señora de Silimbani
y de tantos otros que registra la historia de las ascensiones
aerostaticas, hubiersa dicho que nadie se atreveria a intentar
una excursion en globo por temor a sufrir las consecuencias
de su arrojo.
Empero,
el caso acaba de producirse en Montevideo, donde el capitan
Magalhaes realizo el domingo una ascension aerea, en compañia
de nuestro corresponsal señor Angel Adami, y del señor
Arturo P. Vizca, de la redaccion del colega montevideano «La
Tribuna Popular».
Los
temerarios emulos de Santos Dumont subieron a una altura de
750 metros, empleando en el paseo 35 minutos, sin que ningun
incidente notable les ocurriera en el camino.
Una
enorme muchedumbre presencio la partida del globo «Portugal»,
que al cortarse las amarras que lo ligaban a la tierra fue
saludado con ruidosos aplausos, vivandose repetidamente a
la «La Tribuna Popular» y a Caras y Caretas.
Desde
la navecilla del aerostato el señor Adami hizo flamear
una larga banderola con el nombre de nuestra revista.
Ademas,
tomo algunas fotografias de Montevideo que son las que ilustran
esta nota.
El
descenso se llevo a cabo con toda felicidad, casi de noche,
anclando en un campo de propiedad de del viejo compositor
señor Martin de los Santos, cerca del Hipodromo Nacional,
donde varias personas recibieron a los excursionistas.
Cuentan
los viajeros que el aspecto que ofrece Montevideo observado
desde las alturas, es sumamente interesante.
Desde
alli el horizonte se ensancha, las cosas grandes aparecen
pequeñas (no nos referimos al aparente y respetable
volumen del señor Batlle) y las pequeñas desaparecen...
Lo
deplorable es que ese espectaculo no este al alcance de todos
los ojos..." |