El fallecimiento de Ivonne Eiseley
de Ojeda, redactado por Darío Valcárcel Lezcano
para el diario ABC el día 3 de febrero de 2011 la
califica como "Dama de la Diplomacia" con conceptuosas
palabras
"EL
domingo moría en Somosaguas Yvonne Eiseley de Ojeda,
mujer y madre de embajadores, pero sobre todo gran botánica.
Su
recorrido empieza en Petrópolis (Brasil) donde nace
en 1904. Vive después en Yokohama, París,
Roma, Caracas, Túnez, Washington, Lima y, naturalmente,en
su jardín madrileño.
En
París,afinales de los años 1920, casó
con un diplomático español, Gonzalo de Ojeda.
Fue madre de Jaime de Ojeda, embajador en la OTAN y en Washington;
de Alonso de Ojeda, economista del Banco de España,
que, con su mujer, la profesora García Pardo, cuidó
asumadre durante su edad avanzada;ydeGonzalo de Ojeda, también
diplomático. La señora Eiseley, sin embargo,
cuidaba bien de sí misma.
Vivió
para investigar la naturaleza y para una segunda actividad,
los niños asiáticos y americanos necesitados.
Murió
en una cama mínima, propia de una carmelita descalza.
La recordamos nonagenaria, supervisando su jardín
en un extraño triciclo motorizado, hablando sobre
híbridos entre semillas. Hasta pasados los cien años
instruyó quincenalmente a un grupo de alumnas, fieles
al abate Buffonysus Études Botaniques.
Yvonne
Eiseley se dedicó a recuperar la figura de José
Celestino Mutis, maestro del siglo XVIII
nacido en Cádiz y muerto en Bogotá.
En 1948 Ojeda fue testigo del asesinato de Jorge Gaitán,
líder liberal colombiano: huyeron a las montañas
millares de campesinos, antecedentes de las FARC. Presidía
Colombia Eduardo Santos, tío abuelo del presidente
actual.
Mientras
Yvonne Eiseley investigaba sobre Mutis, Ojeda intercambiaba
prisioneros alemanes o japoneses por americanos o británicos.
Gonzalo
de Ojeda morirá en 1962: Yvonne sostenía ante
los labios del enfermo terminal el cigarrillo encendido.
Son vidas ricas en desgracias y en momentos de gloria: el
estudio de la botánica les añade serenidad.
«Estoy
perfectamente, nome duele nada», repetía la
señora Eiseley el últimomesdeunavidano
solo larga, sino bien empleada."