Duncan
Mackey Munro fue un emigrante escoces que se caso con
Catalina Hipwell, con quien tuvo cuatro hijos, convirtiendose
en un prospero empresario en el area de los ferrocarriles.
Uno
de ellos fue Elisa, joven culta e inteligente que
a los 21 contrajo matrimonio con Tomas Drysdale, perteneciente
a una prestigiosa familia de la alta sociedad porteña
de la epoca, teniendo dos hijos, Gordon y Adelina.
Sin
embargo, tanta felicidad fue quebrada por la muerte
de Tomas.
Ya
viuda, Elisa conocio al conde Francisco Bottaro Costa,
representante de Italia en el pais, se enamoraron
y en 1903 se casaron.
Empero,
habia alguien triste en la familia: Duncan Munro,
quien temia que las obligaciones de su yerno arrancaran
de su seno a su hija y su nieta.
Pronto,
sus presagios se cumplieron y cuando el conde debio
regresar a Italia, viajo, naturalmente, con su esposa
Elisa y la pequeña Adelina.
Tanto
fue su dolor que ni siquiera estuvo presente en la
despedida de su adorada hija y nieta, quien crecio
entre la nobleza italiana bajo el favor, incluso,
de la reina Elena que le habia tomado especial simpatia.
Finalmente,
Adelina contrajo matrimonio con el Principe Italiano
Mario Colonna, Duque de Rignano y de Calcata con quien
tuvo cinco hijos.