El
jueves 29 de febrero de 1912 la apacible tarde del pueblo
de Tandil fue quebrada por un rumor increíble:
el símbolo de la ciudad e ícono turístico
ya no existía, la célebre "Piedra Movediza",
sin testigos, sin estruendos... sin que se supiera jamás
la causa se había despeñado estallando en
mil pedazos, que se confundirían con tantos otros.
El
próximo 29 de febrero la siempre pujante y próspera
ciudad de Tandil recordará aquella desconcertante
tarde, aunque esta vez, y volviendo sus ojos hacia su
querido cerro, volverán a verla, como hace ya varios
años, cuando desde el 17 de mayo de 2007 fue instalada
una réplica que recuerda a aquella vieja amiga
de la ciudad.
En
estas páginas, evocaremos aquellas noticias, sus
visitantes y arduos debates que intentaron resolver un
misterio que aún, continúa sin explicaciones.
Pero
es, sobre todo, un homenaje a sus nobles pobladores, orgullosos
de un heroico pasado; orgullosos de ser parte de ella
y orgullosos de su magnífica proyección
hacia el futuro