La
primera proyección cinematográfica del país
en la ciudad de Buenos Aires se realizó el 18 de
julio de 1896 en el Teatro Odeón.
Se trataba de los célebres cortos de los Hermanos
Lumière que se habían estrenado el año
anterior en París, Francia.
En
1897, el operador francés Eugenio Py realizó
el documental La bandera argentina que consistía
en una vista documental de la bandera argentina flameando
en la Plaza de Mayo, se podría considerar a esta
como la primera obra cinematográfica nacional. Le
siguieron Viaje a Buenos Aires en (1900) y La revista de
la escuadra argentina (1901). Por eso se abrieron en Buenos
Aires las primeras salas.
Con
el arribo del siglo XX se inauguraron las primeras salas
y aparecieron los noticieros, entre los que se destacó
El Viaje de Campos Salles a Buenos Aires en el que junto
al mandatario brasileño aparecían Julio A.
Roca y Bartolomé Mitre. En estos años, las
temáticas se limitaron a reflejar eventos sociales,
paisajes, desfiles militares y grandes sepelios. En estos
rubros se destacaron La Revista de la Escuadra Argentina
de 1901 y las exequias de Mitre en 1906.
En
1907 se produjeron los primeros ensayos de cine sonoro en
los que la imagen era acoplada a un registro fonográfico.
El
primer realizador de ficción fue Mario Gallo y su
primera película fue El Fusilamiento de Dorrego en
1909. Tras esta producción siguió una serie
de trabajos de carácter histórico como La
Revolución de Mayo, primer filme de ficción
con actores profesionales, y La Batalla de Maipú.
En
esa línea, Julio Raúl Alsina produjo Facundo
Quiroga y Cielo Centenario, síntesis de los actos
realizados durante los festejos de los cien años
de la Revolución de Mayo.
Una
figura de relieve en el campo del documental fue Federico
Valle, creador de Film Revista Valle, un noticiero semanal
que apareció entre 1916 y 1931.
En
los primeros años del siglo XX varios autores argentinos
continuaron experimentando las posibilidades del nuevo medio
realizando noticieros y registros documentales. Eugenio
A. Cardini filmó Escenas Callejeras (1901) y Mario
Gallo realizó El fusilamiento de Dorrego (1908),
que fue la primera película con trama argumental.
La
historia y literatura nacionales proporcionaron la temática
básica del cine argentino en sus comienzos. Uno de
los primeros éxitos del cine nacional fue Nobleza
Gaucha, película realizada en 1915 por Humberto Cairo,
Eduardo Martínez de la Pera y Ernesto Gunche, inspirada
en el Martín Fierro de José Hernández.
El primer largometraje sería Amalia (1914), sobre
la novela homónima de José Mármol.