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Las
elecciones de 1914
Una nueva experiencia de la reforma política se realiza
en las elecciones de diputados nacionales. En la Capital el
acto se desarrolló sin tropiezos, en un ambiente de
cultura. En las provincias, en general, los resultados reflejaron
cabalmente el estado de la opinión en cada una de ellas.
En
la Capital obtuvo la mayoría el Partido Socialista,
con más de 45.000 votos, conquistados con el aporte
de la opinión independiente. La Unión Cívica
Radical calificó la elección como el resultado
de una "confabulación tramada en el Ministerio
del Interior contra las más gloriosas de las reivindicaciones
humanas y que el triunfo había sido con el concurso
del voto de inmigrantes sin arraigo. El hecho no era exacto
porque los ciudadanos naturalizados no sumaban 14.000 y el
margen del triunfo fue mucho mayor. (21) La discusión
de los diplomas de los diputados electos ocupó varias
sesiones de la Cámara (11 al 21-V-1914).
Fue
un engorroso debate durante el cual los partidos organizaron
sus posiciones iniciando su propaganda para la próxima
campaña presidencial. Hiciéronse mutuas inculpaciones
radicales y conservadores, los socialistas y la Liga del Sur.
Con raras excepciones, los discursos fueron apasionados y
violentos. Las expresiones vertidas revelaron el deficiente
grado de cultura alcanzado por los partidos políticos.
Los
radicales y los socialistas llevaron un duro ataque al gobierno
de la provincia de Buenos Aires ; Horacio Oyhanarte, el joven
y batallador caudillo radical de La Plata, se inició
en la Cámara con un discurso que duró cuatro
sesiones, denunciando los atropellos del Gobernador. Le respondió
el diputado José Arce (conservador de Buenos Aires)
con un discurso que duró dos sesiones. Lisandro de
la Torre (Santa Fe, Liga del Sur) criticó al flamante
gobierno radical santafesino, denunciando el empleo del fraude
y la violencia contra la libertad electoral.
Le
respondió Rogelio Araya (radical de Santa Fe) haciendo
el proceso de la Liga del Sur. El diputado Justo, socialista
por la capital criticó con igual vehemencia a la Unión
Cívica Radical y al Partido Conservador. (22) La discusión
en la Cámara reveló una renovación de
valores electorales, la participación de una gran masa
de opinión en los comicios y un mejoramiento apreciable
en el desarrollo de los mismos.
El
diputado Costa (conservador de Buenos Aires) apreciaba estos
hechos, diciendo : "amanecen los tiempos para nuestra
democracia incompleta". La ausencia de partidos de principios,
la tendencia de los gobiernos, de cualquier partido que fueren,
a presionar al electorado para mantenerse en el poder, la
persistencia del vicio y los fraudes reiterados en algunas
provincias, la falta de cultura cívica y de autonomía
comunal, revelaban que la reforma electoral no era suficiente
para ordenar y robustecer una vida democrática sana
y vigorosa.
(21)
La concurrencia de votantes a los comicios después
de la reforma electoral, es más del doble en la totalidad
de los distritos. En Jujuy, la provincia con menor número
de inscriptos, votaron 4.517 en 1906 y 8.097 en 1914. En Santa
Fe, 14.214 en 1906 y en 1914 el 56% de los 108.163 inscriptos.
En la provincia de Buenos Aires hubo 132.947 votantes en 1914.
Consúltese el D.S.C.D., t. I, años 1906 y 1914.
(22) D.S.C.D. del 11 al 24-V-1914.
Tomado
de: Miguel Angel Cárcano.: La revolución por
los comicios. Buenos Aires. Editorial Eudeba 1976. |