Faltaba
exactamente un mes para que el mundo se consternara con una
de las catastrofes maritimas de todos los tiempos: el hundimiento
del Titanic, cuando lord y lady Lonsdale desembarcaban en
el puerto de Buenos Aires, siendo recibidos por sus anfitriones:
el baron De Marchi y Jorge Newbery.
Hugh
Cecil Lowther, 5º conde de Lonsdale, era alto y corpulento,
muy elegante y siempre tenia un cigarro a mano; mientras su
esposa, Grace Cecile Lowther (née Gordon), condesa
de Lonsdale, no dejo descansar a su camara fotográfica.
Juntos,
recorrieron la ciudad y el Tigre, siendo protagonistas de
multiples agasajos.
El
conde era un famoso "bon vivant" y deportista y
su rostro algo simiesco, escondia, al parecer, una simpatica
personalidad, puesta de manifiesto cuando, durante un viaje
en tranvia descendio del mismo en plena avenida Santa Fe cuando
un carromato cargado de maderas acarreado por caballos se
detuvo en las vias, ayudando a empujarlo.
El
conde tenia por entonces 55 años y su esposa, 58. El
moriria en 1944, a los 87 años, y ella a la misma edad,
pero en 1941. |