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mayo de 1903 celebrados con éxito los denominados "pactos
de Mayo" que establecieron el fin de una larga etapa
de tensión y conflicto entre Chile y Argentina, la
delegación del país hermano visitó Buenos
Aires.
Su
arribo fue, sencillamente apoteótico, siendo objeto
(o víctimas, según su grado de resistencia)
de una inacabable sucesión de agasajos, paseos, actos
y homenajes; literalmente el pueblo de Buenos Aires se asomó
masivamente al puerto y a las calles para saludar a sus ilustres
visitantes, acompañándolos durante toda su estadía.
Una
difícil etapa había concluído y en aquellos
albores del siglo naciente ahora sí, podía aventurarse
un imparable siglo de paz y progreso.
El
grandioso recibimiento a los delegados chilenos fue un exitoso
ensayo de lo que serían los fastos del cercano Centenario.
La
revista Caras y Caretas dedico en su edición del 30
de mayo de 1903 una magnífica cobertura del acontecimiento
con numerosas fotografías.
Así,
asistiremos a la llegada de los buques visitantes al puerto
de Buenos Aires; las recepciones en la Casa de Gobierno y
el Pabellón de los Lagos; el solemne Tedeum en la Catedral;
como así también una fascinante excursión
por la ciudad, viendo carruajes y los 'primitivos' automóviles
que circulaban por Buenos Aires en 1903; los confortables
interiores de un hotel y una increíble vista de la
Plaza de Mayo iluminada de noche.
Al
concluir la visita, la nuestra, no podremos sino sentir un
estremecimiento al sorprendernos ante la impactante movilización
espontánea del pueblo de Buenos Aires, que consciente
del acontecimiento histórico se une en un solo clamor
de argentinidad... |