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| LA
VISITA DEL TENOR BIEL
En
1902 visitó Buenos Aires el tenor Julián Biel
para interpretar Aída en el Teatro de la Ópera.
Extremadamente simpático y humilde, relató sus
difíciles comienzos y sus progresos en el ambiente
operístico.
En su visita a la Argentina tenía jóvenes 32
años.
Tuvo
una carrera notable, retirándose a los 47 años
por problemas psicológicos, dando clases de música;
aunque olvidado.
Falleció en Barcelona en 1948.
Imágenes
y crónica de la revista Caras y Caretas del 9 de junio
de 1902 |
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Vemos
a Biel dedicado a una de sus aficiones favoritas, la pintura
y en el balcón con su cotorra
Sus
padres Fidel y María Loreto no estaban casados cuando
Biel nació, aunque fuera reconocido por el padre.
De orígenes humildes, trabajó de pastelero
y de pintor de brocha gorda, hasta que sus conocidos le
recomendaron entrar en el orfeón
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"Encontramos
en el alegre departamento del hotel de Londres, entre pájaros
canoros, cuadros no terminados aún, y hojas de música
dispersas sobre el atril del piano, a un hombre joven, de
maneras cultas y francas, que desde luego, con una encantadora
ausencia de 'pose', notable en un tenor de renombre, entabló
con nosotros la más curiosa conversación del
mundo.
¿Datos
biógraficos me pide usted? Pues allá van:
Nací en Zaragoza, en 1870; estudié en el Orfeón
Cantábrico de Santander; en Madrid; después
con Albira, Denatti y Salarich; más tarde en Roma asistí
a las clases de Cotegni, director del Conservatorio de Santa
Cecilia.
Debuté en los jardines del Retiro con Il Pagliacci...
Hombre! la Colombini trabajó conmigo esa noche.
En
el teatro Moderno di 27 representaciones, comenzando con el
Trovador.
Mi historia es breve, como usted ve, y ahora hablemos de lo
que usted quiera.
-
Permítame, tengo entendido que usted pinta?...
- Ah! mi pintura! Sí, señor! Aquí tiene
usted estos mamarrachos, exclamó alargándonos
al mismo tiempo dos delicadas copias de paisajes que por cierto
merecían bastante más que el duro calificativo.
Y animándose de súbito, nos refirió varias
anécdotas interesantes sobre sus comienzos.
-
Mi primer oficio, señor, ha sido el de pintor-decorador;
he pintado puertas también, frentes de edificios y
muchas cosas secundarias.
Por lo pronto, en 1897 decoraba unos techos en el convento
de monjas de Santander, y para pasar el rato cantaba coplas
y trozos de oído, aprendidos por ahí.
Las
monjitas entraron en curiosidad, y mi voz no debía
ser tan mala cuando me hicieron aconsejar que estudiara música
y canto.
Me
decidí y aquí me tiene usted, convertido en
tenor profesional después de haber cantado en Bolonia,
Roma, Madrid y en el temible proscenio de la Scala de Milán...
Oh! no puedo quejarme! pero la verdad es que los comienzos
no eran todos los días agradables.
¡Los
maestros decoradores que me han despedido porque mis interminables
cantos no dejaban trabajar a mis compañeros!... Vea
usted, una vez pintábamos la casa del duque de la Roca
en Madrid.
Me mandó callar porque aturdía el palacio, y
el mismo señor pocos años después pagaba
20 francos la butaca para oírme en el Real.
Curioso, no?...
Pues como éste, hay varios episodios en mi vida, y
ya ve usted, así son las cosas...
Hablamos
después de política española, de liberalismo,
de los progresos de Buenos Aires, de gentes, cosas, ornitología
y periodismo; y nos despedimos encantados de Julián
Biel, tan merecidamente aplaudido en el escenario de la Opera
cuando ostenta sus tesoros vocales, como simpático
y afable en el trato familiar".
Caras
y Caretas del 26 de julio de 1902 |
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Biel
leyendo novelas "en sus ratos de ocio" y estudiando.
En
1902 ya cantaba en Buenos Aires, en el Teatro de la Ópera,
donde actuó en Aída. En 1903 debutó
en el Liceo con La Africana. Tras convertirse entre 1903
a 1907 en el tenor que más cobraba del Teatro Real,
su éxito se extendió por Europa. Se retiró
en 1917 por problemas psicológicos, viviendo olvidado
del público y dando clases de música. Murió
tres décadas después de su retirada en Barcelona
en 1948.
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Julián
Biel
El
tenor español Julián
Biel Gómez, nació en Zaragoza; el 7 de enero
de 1869; falleciendo en Barcelona, el 5 de agosto de 1948
Sus
padres Fidel y María Loreto no estaban casados cuando
Biel nació, aunque fuera reconocido por el padre.
De orígenes humildes, trabajó de pastelero
y de pintor de brocha gorda, hasta que sus conocidos le
recomendaron entrar en el orfeón. El director del
orfeón le recomendó trasladarse a Madrid para
continuar con su educación operística, a donde
llegó en 1892.
Allí
tuvo que volver a dedicarse a pintar para pagar sus estudios,
que abandonó durante algún tiempo, yéndose
de Madrid. Tras su vuelta, con algo más de experiencia
musical, consiguió entrar en el coro del Teatro Real,
pero no pudo destacar, por lo que tuvo que trabajar en una
compañía que imprimía cilindros de
fonógrafo. Su oportunidad llegó en 1899, debutando
en los Jardines del Retiro, con algunas arias de óperas
famosas. En septiembre de ese mismo año el crítico
musical de El Liberal comentaba:
«Posee una voz de tenor bien timbrada y de gran extensión,
una voz vibrante y varonil, que desde luego encanta y seduce
a cuantos la escuchan [...] Si Biel persevera en el estudio
y adquiere las condiciones artísticas que aún
no posee, podrá llegar a ser una verdadera celebridad,
pues la primera materia de que dispone es, sin duda, de
lo mejor que puede darse en el género.»
Protegido por la marquesa de Villamejor, consiguió
que le pagaran los estudios en Roma con Antonio Cotogni,
a condición de que cantase una salve en la iglesia
de Nuestra Señora de la Antigua, en Guadalajara.
Volvió
a España en 1900, al Teatro Real, cantando Aida el
primero de enero. En 1901 volvió a Zaragoza, cantando
en el Teatro Principal en mayo, junto con Fidela Gardeta
y el barítono Marino Aineto. En 1902 ya cantaba en
Buenos Aires, en el Teatro de la Ópera, donde actuó
en Aída. En 1903 debutó en el Liceo con La
Africana.
Tras
convertirse entre 1903 a 1907 en el tenor que más
cobraba del Teatro Real, su éxito se extendió
por Europa. En Italia debutó en Bolonia con El Trovador,
que llegó a repetir ocho veces consecutivas en La
Scala de Milán, bajo Toscanini, que lo consideraba
el único capaz de interpretarla debidamente. De 1905
a 1906 rivalizó en el Covent Garden con Caruso. También
actuó en Francia, Bélgica, Alemania, Portugal
y Rusia.
Se
retiró en 1917 por problemas psicológicos,
viviendo olvidado del público y dando clases de música.
Murió tres décadas después de su retirada
en Barcelona en 1948.
Fuente
Wikipedia |
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